Patologías alérgicas que tratamos
Patologías Respiratorias Alérgicas
Asma bronquial y tos crónica
El asma bronquial es una enfermedad respiratoria crónica que afecta a los bronquios, con inflamación que produce hiperreactividad o hiperrespuesta de la vía aérea bronquial, una respuesta exagerada de esta vía frente a estímulos externos que conduce a obstrucción variable al flujo del aire y que cursa con episodios recurrentes de dificultad al respirar, ruidos respiratorios de carácter sibilante (como «pitos») y tos, de gravedad y duración variables.
Sobre todo en los niños y adolescentes, la inflamación bronquial es con frecuencia producida por reacción alérgica a alérgenos, aero-alérgenos, presentes en el ambiente que respiramos.
En nuestro ambiente, los principales aero-alérgenos causa de asma bronquial son los ácaros dermatophagoides, las esporas del hongo alternaria y los epidérmicos de animales.
La tos crónica es la que persiste mas de cuatro semanas en los niños y mas de ocho semanas en los adultos. Pueden ser expresión de inflamación e hiperreactividad bronquial como el asma bronquial, con las mismas causas y tratamiento.
Rinoconjuntivitis alérgica
La rinitis alérgica puede acompañarse de conjuntivitis, inflamación de la conjuntiva ocular con síntomas caracterizados por hiperemia (enrojecimiento de las conjuntivas), picor ocular, lagrimeo con secreciones transparentes.
Cuando la afectación es unilateral (solo afecta a un ojo) o presenta secreciones amarillentas o sensación de escozor o de cuerpo extraño, o no se acompaña de síntomas de rinitis, es poco probable que tenga una causa alérgica.
Rinosinusitis
Inflamación de la nariz y los senos paranasales, que puede tener un origen alérgico.
Rinitis alérgica
La rinitis alérgica es una enfermedad respiratoria crónica que afecta a la mucosa que tapiza las vías respiratorias nasales y, en ocasiones, a la mucosa de los senos maxilares, que produce inflamación de estas mucosas que conduce a síntomas persistentes muy molestos, caracterizados por estornudos, congestión, obstrucción nasal, mucosidad clara, picor nasal, a veces de garganta y en ocasiones tos.
Sobre todo en los niños y adolescentes, la inflamación nasal es con frecuencia producida por reacción alérgica a alérgenos, aero-alergenos, presentes en el ambiente que respiramos.
En nuestro ambiente, los principales aero-alérgenos causa de rinitis alérgica son los ácaros dermatophagoides, las esporas del hongo alternaria y los epidérmicos de animales, que producen síntomas a lo largo del año y los pólenes (gramíneas, olivo, parietaria, plátano de sombra y ciprés) que producen síntomas estacionales, limitados a los periodos de polinización de los diferentes pólenes.
La rinitis alérgica se asocia con frecuencia al asma bronquial alérgico. Es raro que el asma bronquial alérgico no se acompañe de síntomas de rinitis.
Patologías Cutáneas Alérgicas

Urticaria
La urticaria consiste en una reacción cutánea vascular con edema de la dermis, cuyo resultado son los habones. El habón consiste en una hinchazón o pápula circunscrita de tamaño variable, casi siempre rodeada por un eritema (enrojecimiento) reflejo circundante, con picor o escozor asociados y de naturaleza transitoria, con una duración entre 1 y 24 horas, tras las cuales la piel vuelve a su apariencia normal.
La urticaria aguda con una duración menor de 24-48 horas, puede ser manifestación de una reacción alérgica sobre todo a alimentos, fármacos y veneno de himenópteros (avispa, abeja). Por el contrario la urticaria crónica, que persiste durante semanas o meses, NO es consecuencia de una reacción alérgica.

Angioedema
El angioedema es un fenómeno similar al de la urticaria pero afectando a capas mas profundas de la piel (dermis profunda y el tejido celular subcutáneo), y su resultado es el hinchazón, sobre todo en zonas de piel más laxa, como labios o párpados, con sensación de hormigueo o dolor más que picor y de resolución más lenta que la urticaria (hasta 72 horas).
El angioedema de causa alérgica suele asociarse con urticaria; cuando aparece de forma aislada, puede ser un proceso de distinta naturaleza.
Dermatitis atópica
La dermatitis atópica es una enfermedad crónica que afecta predominantemente a los niños y adolescentes, asociada a una disfunción, a una alteración de la barrera epidérmica que nos protege de los estímulos nocivos medioambientales y minimiza la pérdida de agua. Se caracteriza por eczema, xerosis (sequedad de la piel) y picor intenso de predominio nocturno.
La dermatitis atópica se asocia con enfermedades alérgicas (asma bronquial, rinoconjuntivitis alérgicas y alergia alimentaria).


Dermatitis alérgica de contacto
La dermatitis alérgica de contacto es una reacción cutánea inflamatoria causada por el contacto directo con una sustancia a la que se es alérgico y caracterizada por eczema localizado a la zona de contacto.
Alergias Graves y Reacciones a Sustancias Específicas
Anafilaxia
La anafilaxia es una reacción aguda, sistémica, de inicio rápido tras la exposición al alérgeno y rápida progresión de los síntomas, con afectación de al menos dos órganos: piel-mucosas (urticaria, angioedema, incluyendo labios y lengua), aparato digestivo (dolor abdominal, vómitos), vías respiratorias superiores (rinitis, inflamación laríngea) y/o inferiores (broncoespasmo), sistema cardio-vascular (mareo, alteración del nivel de conciencia, hipotensión).
Supone una reacción grave, que puede comprometer la vida del paciente por dificultad respiratoria y/o afectación del sistema cardio-vascular con hipotensión.
Alergia a fármacos
Alergia alimentaria
Es una reacción alérgica provocada por la exposición a un alimento. Existen dos endotipos con diferente mecanismo patogénico:
1. Alergia mediada por anticuerpos IgE específicos frente al alimento. La clínica mas frecuente es la cutánea con urticaria y angioedema, que se puede asociar a síntomas respiratorios (rinitis, broncoespasmo), digestivos (vómitos, dolor abdominal) o anafilaxia que puede ser grave. Los síntomas se inician entre minutos a una hora de la exposición al alimento, en ocasiones en las primeras dos horas, y se resuelven espontáneamente o con tratamiento en pocas horas.
2. El segundo endotipo es la alergia a alimentos no mediada por anticuerpos IgE. El estudio alergológico (pruebas cutáneas y analítica IgE específica) será negativo y el diagnóstico es clínico, basado en las características clínicas de la reacción. Los síntomas son exclusivamente digestivos, con tres posibles cuadros clínicos: proctitis con sangre en heces o enteropatía que cursa con diarrea o enterocolitis que produce vómitos que pueden ser intensos. El inicio es un poco mas tardío, generalmente a partir de las dos horas.